La hija del ladrón y dictador, aspirante a la presidencia de nuestro queridísimo Perú, tiene un gran caparazón. No solo por presentarse como la gran esperanza (regalando buzos y desayunos), sino por aparentar una imagen de estadista, de gran profesional, que tiene la ventaja de conocer la realidad peruana “porque trabajo al lado del ratero Alberto Fujimori como primera dama”. Cargo que acepto luego de darle la espalda a su madre, ¿acaso no recuerda eso la hija del dictador?
"Podrán arrancar mil flores, pero no podrán detener la primavera..."¡Facundo está vivo!
